martes, 27 de septiembre de 2011

Tiempo de castañas. GRAN CANARIA

NOTICIAS
El inicio del otoño preludia la recogida de castañas en las medianías y cumbres de la Isla. Este fruto se da entre los 800 y 1.300 metros sobre el nivel del mar.

El otoño es tiempo de castañas. Los castaños (en las Islas se los denomina también castañeros) de las medianías de Gran Canaria ya están dando sus primeros frutos, aunque aún están algo verdes para recogerlos. Los erizos que contienen las castañas ya han brotado, aunque será a partir de octubre cuando comience la recolección tras su maduración y caída al suelo.

La castaña es un fruto seco que, paradójicamente, necesita humedad para crecer y desarrollarse. Suele darse en las medianías altas de la Isla, muy especialmente en los municipios de Teror, San Mateo, Valleseco, los altos de Firgas y Moya, Valsequillo y la cumbre de Tejeda y Artenara. Los castaños suelen crecer entre los 800 y 1.300 metros sobre el nivel del mar.

Los lugares de la Isla donde más castaños hay se encuentran en la finca de Osorio en Teror, en el barrio terorense de San Isidro, en el linde con San Mateo, en los barrios vegueros de Aríñez, Utiaca y Cueva Corcho, en Fontanales (Moya), en los Pinos de Gáldar y en la Cruz de Tejeda. En el castañar de la finca de Osorio hay ejemplares de hasta 140 años de antigüedad, según aseguran en el departamento de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria.

Muchos castañares gran- canarios están ubicados en terrenos particulares. "A veces los varean de forma salvaje y lo único que logran es des- mocharlos y perjudicarlos", apunta un técnico cabildi- cio. Muchos castaños tam-bién florecen en zonas públicas y al borde de las carrete-ras insulares.

Aunque se trata de una especie muy querida, algunos propietarios prefieren no plantarlos, ya que, a menudo, les roban las castañas, "porque la gente se cree que es de todos al estar muchos castañeros en zona pública". La Heredad de Aguas de Arucas y Firgas ha denunciado desmanes de este tipo, "porque la gente cree que las castañas no tienen dueño".

Los expertos coinciden en señalar que en una época de crisis como la actual mucha gente recoge castañas para venderlas. Por un kilo se pueden cobrar hasta cuatro euros. En las medianías suelen comprarse en los mercadillos. Es un producto bastante perecedero porque con el tiempo se pica, por su alto contenido en almidón, y se pudre. Gran Canaria no tiene una oferta que satisfaga la demanda, por lo que se importa castaña de la Península y La Palma.

La castaña es el fruto seco característico de la fiesta de los finados, a primeros de noviembre. Las fiestas de otoño no se privan de la típica castaña. De los castaños no sólo se aprovecha su fruto, sino su tronco y ramas, ya que dan una madera muy buena que sirve tanto para leña como pare el piso o los muebles. "Es tan dura y resistente como la del roble".

Además, al soco de la humedad de los castaños nacen muchas setas silvestres que son muy apreciadas por los micólogos, como la Macrolepiota procera, la Grifota frondosa o la Gyroporus casteneus.

Los castaños se suelen regenerar muy bien y no tienen que llevar un cuidado especial, excepto al principio. Suelen estar expuestos al norte, donde hay humedad y el clima es propicio a las brumas. La castaña se recoge desde mediados de octubre a mediados de diciembre.

En Gran Canaria hay 380 hectáreas de castañares y aproximadamente unos 76.000 castaños si se tiene en cuenta que en cada hectárea puede haber unos 200. Una hectárea equivale a dos campos de fútbol. Muchas de las castañas, alrededor del 80 %, no se recogen y se pierden. Muchas son para alimentar a los animales.

El castaño es un frutal fo-restal. "Antes, cuando la gente pasaba hambre, la demanda de castaña era mucho mayor". El Cabildo compra castañas y reproduce sus semillas en viveros tanto en Osorio como en la cumbre. 

"Regalamos a la gente del campo. Producimos 10.000 castaños al año. Los ayuntamientos, sobre todo los de San Mateo y Valsequillo, suelen pedirnos para repartir entre sus vecinos. Manolo Rodríguez, en Utiaca, es uno de los vecinos más concienciados en la repoblación de casta- ños. También se ocupan del castaño el ingeniero de montes Jorge Naranjo y la viverista Isabel Reyes".

La Asociación de Cazadores de Gran Canaria también pide al Cabildo castaños para plantar "porque los conejos y las perdices comen mucha castaña. Aquí tenemos la suerte de que nuestros castaños no sufren las enfermedades típicas de la Península, como el chancro y la tinta".

Isabel Reyes, viverista y capataz forestal en Osorio, asegura que "los castaños van para atrás por la falta de agua, se plantó todo en la misma época. En la finca de Osorio tenemos castaños jóvenes que conviven con otros más viejos. Esta especie necesita mucha agua".

Reyes señala que la madera del castaño era muy apreciada en los molinos "porque resistía el agua y tardaba en pudrirse, pero ahora apenas quedan molinos de agua".

Carlos Santana, nacido y criado en Osorio (Teror), explica que la finca en la que trabaja como empleado del Cabildo tiene 203 hectáreas. "La laurisilva crece al socaire de los castañeros. Aquí le damos prioridad a la laurisilva porque es una planta autóctona. La finca pretende repoblar la laurisilva, que es la que se está perdiendo".

"Nosotros solemos llamarlos castañeros porque castaños es muy peninsular. La seta cantarelu es la que más se reproduce en los troncos y la zona baja de los castañeros. La madera es muy dura para arder, hace brasa, no llama".

Ignacio Montesdeoca es otro terorense del Rincón que vive junto a la finca de Osorio y que pasea diariamente por ella ayudado de sus muletas, ya que le falta una pierna. "No sé lo que pasa pero últimamente se dan menos castañas por aquí. Más allá corté un palo y me encontré un bicho rojo y amarillo. No sé de dónde vino, pero eso puede dañar el árbol. Yo me crie aquí, me conozco esto como la palma de mi mano".

La zona recreativa de La Laguna pertenece al Ayuntamiento de Valleseco. Los castaños están más cargados de erizos que los de Osorio. El encargado y guardián de la finca municipal, Alejandro Ramos, afirma que "eso se debe al tipo de tierra y a los alisios, a la bruma y humedad que se crea. Solo dan castañas las hembras, los machos polinizan únicamente. Este árbol tiene más de sesenta años", señala a uno repleto de frutos.

Apunta a los niños como auténticos depredadores de los castaños. "Desde que ven los castaños así empiezan a tirar piedras y a volverse locos. La gente no es consciente de que la castaña se coge cuando está en el suelo, cuando cae el erizo y se abre".

En La Laguna se hace el acodo aéreo, "un método para recuperar castaños nuevos con unas bolsas adosadas con tierra que echan raíces para volverlos a trasplantar. Es para adaptarlos a la zona porque los castaños son de crecimiento lento, pero muy resistentes".

En Canarias el cultivo del castaño o castañero fue introducido probablemente por los colonos portugueses y gallegos que llegaron tras el fin de la conquista y se establecieron en nuestras medianías. Así, trajeron consigo sus costumbres y cultivos tradicionales, lo que se refleja en nuestro vocablo "castañero", que proviene del portugués "castanheiro", según el biólogo José Zoilo Hernández. 

La castaña se utiliza mucho en la cocina tradicional canaria ya que se puede guisar, cocer al vapor, hervir, asar y tostar. Se puede encontrar en sopa, como relleno o guarnición y para acompañar los platos de carne, ave o pescado ya que sirve para realzar su sabor. También se utiliza mucho en repostería y es de uso frecuente en la elaboración de tartas y mermeladas. Se utiliza para helados y para aromatizar cremas pasteleras, además del famoso marrón glacé.
Cristóbal Peñate

jueves, 22 de septiembre de 2011

Cátedra de la Unesco al Jardín Canario. GRAN CANARIA

Cátedra de la Unesco al Jardín Canario. Foto (La Provincia)
NOTICIAS
El centro Viera y Clavijo que dirige Bramwell se convierte en la primera entidad no universitaria en España que logra la distinción internacional.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) ha concedido al Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo de Gran Canaria una cátedra para la conservación de la biodiversidad vegetal en la región de la Macaronesia y el oeste de África. El organismo internacional ha premiado con esta distinción, la excelencia investigadora del Centro que dirige el botánico David Bramwell y el esfuerzo realizado en la conservación de la flora macaronésica.

Dicha cátedra, la primera que se concede en España y una de las pocas en el mundo a un centro no universitario, fue presentada ayer en el Gabinete Literario por el presidente del Cabildo de Gran Canaria José Manuel Bravo de Laguna, el rector de la Universidad de Las Palmas José Regidor, el presidente del Centro Unesco Gran Canaria Juan José Benítez de Lugo, el presidente de la Comisión Española de la Unesco Luis Ramallo, y la consejera insular de Medio Ambiente María del Mar Arévalo.

Bramwell, responsable del Jardín Botánico Viera y Clavijo desde 1974, será el director de esta Cátedra cuyo principal objetivo es establecer una estrategia coordinada de investigación, educación y conservación de la biodiversidad de una región tan fragmentada como la Macaronesia, que incluye los archipiélagos de Azores, Madeira, Canarias y Cabo Verde. "Con esta cátedra nos hemos comprometido a dar a conocer la gran biodiversidad y mejorar la base científica necesaria para su conservación. Contaremos para ello con una gran red de socios en toda la región de la Macaronesia, uno de los puntos calientes reconocidos de biodiversidad en el mundo", afirmó David Bramwell, quien reconoció que este logro es fruto "de muchos años de investigación y educación ambiental".

Entre los objetivos específicos de esta iniciativa se encuentra participar en la conservación de la biodiversidad y promocionar su uso racional y sostenible en la región; así como revaluar los conceptos y métodos actualmente aplicados en la conservación de los recursos naturales de las islas con vistas a adaptarse al cambio climático.

También se quiere promover programas de educación e investigación sobre la biodiversidad de la región, y crear un modelo y proyectos piloto o de demostración para la conservación de la biodiversidad aplicable a otras regiones, islas y archipiélagos del mundo. "Queremos cumplir con la estrategia global para la conservación vegetal, estrategia que se gestó en Gran Canaria y que fue aprobada en 2002 y renovada este año, y empezaremos por crear un modelo de conservación y uso sostenible aplicable en toda la región", indicó el director de la nueva Cátedra, al tiempo que matizó que "el gran objetivo científico de esta iniciativa será la integración de toda la información que se genere sobre la flora de la Macaronesia en versión electrónica y en papel".

El presidente de la comisión Unesco España, Luis Ramallo, manifestó que la cátedra se concibe en "un momento crucial de la vida intelectual de la humanidad porque estamos ante otra revolución, porque somos custodios de un entorno muy frágil que hay que conservar si queremos dejar a nuestros hijos".

Bravo de Laguna calificó la cátedra como un reconocimiento a décadas de investigación sobre la riqueza de la flora canaria, y anunció un esfuerzo por parte del Cabildo para impulsar los valores del Jardín Canario.

María Jesús Hernández 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

El programa Life ayuda a erradicar la culebra real de Gran Canaria. GRAN CANARIA

El Comité del Proyecto LIFE. (Foto: Acfi Press)
NOTICIAS
El programa Life de la Unión Europea ayuda a Gran Canaria en el control y erradicación del la especie invasora culebra real de California ("lampropeltis getula californiae"), que puede medir 1,5 metros y se alimenta de reptiles endémicos de la Isla como el perenquén, la lisa o el lagarto. 

El programa Life Natura y Biodiversidad de Europa se complementará hasta final de año con el que realiza en la actualidad Gestión y Planeamiento Territorial y Medio Ambiental del Gobierno de Canarias (GesPlan) y el Cabildo de Gran Canaria. 

El director del proyecto, el biólogo Ramón Gallo, ha asegurado este martes que contará con cuatro operarios durante un periodo de cuatro años y que dispondrá de un presupuesto de 1.025.863 euros, que será subvencionado en su mitad por la UE y el resto en partes iguales por el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria. 

Gallo ha informado de que el objetivo de este programa es la captura y recogida de ejemplares de serpiente real en el medio natural, la mejora del conocimiento del comportamiento y distribución de la especie, la obtención de parámetros biológicos y la realización de actividades de concienciación y participación ciudadana.

Las primeras noticias de la culebra real californiana, un animal que llegó a la isla como mascota pero que ahora se reproduce en absoluta libertad, llegaron en año 1998, si bien hasta el 2008 no se tomaron las primeras medidas contra la amenaza que suponía su proliferación. 

Esta serpiente invasora, que no es venenosa, mantiene su epicentro y zona de expansión San Roque-La Solana, en los municipios de Valsequillo y Telde, aunque durante en el año 2010 se ha confirmado otro incipiente grupo en el entorno de Amagro (Gáldar), cuya introducción es ajena a la del núcleo principal -albinas-, pues su color es más asilvestrado.

El origen de la invasión es la posesión de estas serpientes por personas que bien las han soltado en el campo o se les han escapado de sus casas, ha apuntado Ramón Gallo, quien ha reclamado una legislación más restrictiva con este tipo de mascotas y mayores medidas de seguridad para evitar sus fugas.

Tras afirmar que se desconoce el número de serpientes que se encuentran actualmente en libertad en la Isla, ha apuntado que durante este año ya se han capturado 516 culebras reales californianas -cuatro de cada cinco en el núcleo sureño-. 

Los promotores del programa ya han experimentado mediante la utilización de diferentes tipos de trampas para su captura y han adiestrado perros -pastor belga- para la detección de las serpientes en el campo, y han avanzado de que tienen la intención de utilizar en este programa Life también el arte de la cetrería. 

Por su parte, la consejera de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, María del Mar Arévalo, ha dicho a los medios de comunicación que la Corporación insular está implicada en el control de invasión desde el primer momento que se detectó a una serpiente real californiana en el campo grancanario. 

Arévalo ha recordado que esta especie invasora está en un hábitat "perfecto" para su propagación, ya que no cuenta con ningún tipo de depredador, y ha mostrado su preocupación por el daño que está causando a la fauna grancanaria. 

"Se abre una magnífica oportunidad con este proyecto que tiene financiación de la Unión Europea, ya que es muy ambicioso y persigue como objetivo último la erradicación de la serpiente real californiana que, efectivamente, produce una alarma social importante", ha concluido la consejera.

EFE / Las Palmas de Gran Canaria

domingo, 28 de agosto de 2011

La muerte en la cultura aborigen. MOGÁN

Agentes de la Guardia Civil en la cueva de Tauro. Foto (G. Rapetti)
NOTICIAS
El yacimiento de Tauro reabre la investigación sobre las costumbres funerarias de los aborígenes de Gran Canaria.

El hombre no se ha conformado nunca con una existencia finita. Es muy duro para él morir y desaparecer definitivamente. Si no es en un lugar mítico, se perpetuará en otro cuerpo a través de la reencarnación. Hay limbo, purgatorio, cielo, infierno, Valhalla, Olimpo... No se iban a sustraer a esta regla las sociedades aborígenes canarias, que, incluso, acostumbraban a convivir con sus cementerios de manera natural. La cultura funeraria es un filón inagotable para conocer a una sociedad y por eso cualquier avance en su conocimiento es celebrado por la comunidad científica. Cuando el pasado 14 de agosto se produjo el hallazgo casual de un enterramiento en Tauro, se abrió una nueva página en el camino de la reconstrucción a cuentagotas de las costumbres de los primeros isleños en la Isla.

En lo que se refiere a la manipulación de cadáveres, los arqueólogos e historiadores han contado con dos fuentes de información. Por un lado, las escritas, coetáneas a la Conquista y que describen de forma muy sucinta cómo es la preparación de los cuerpos para la práctica funeraria. "Lo que pasa es que a ellos lo que les interesa son los aspectos más llamativos, como es el de la momificación, el acondicionamiento del cadáver para las momias o mirlados", señala Javier Velasco, arqueólogo y técnico del Cabildo de Gran Canaria. "Por otro lado, están las referencias del estudio de momias, pero se trata de pocos individuos, que, posiblemente, tuvieron un tratamiento preferente a la hora de amortajar el cadáver, es decir, mayor inversión de esfuerzo y recursos", añade.

Tauro

Por eso es tan importante el yacimiento de la cueva de Tauro. En los últimos cinco años, los científicos han avanzado enormemente en el conocimiento de la práctica funeraria en Gran Canaria. Se ha comprobado cómo se amortajaba a los cadáveres, aunque no por la mortaja, sino por las huellas que deja en los huesos. "Este hallazgo vendría a completar toda esta información. Por primera vez, desde hace 40 o 50 años, podremos documentar cómo se amortajaba un cuerpo, in situ. Nunca lo hemos conseguido, no hay constancia de ello. Sí sabemos que hay restos en el Museo Canario de mortajas, hay cuevas que las tienen, pero no se había podido documentar, con las técnicas actuales, cómo lo hacían, cuál era el procedimiento", revela el experto. "Sabemos que los envolvían, pero no si los amarraban por dentro o por fuera, con qué tipo de producto, etc. Se ha pensado que las mortajas vegetales se hacían en el momento para cada cadáver". En Mogán, por las condiciones de escasa humedad, esos restos vegetales se han conservado asociados a los huesos y, por eso, constituyen una oportunidad de oro.

Lo que sí está claro es que el procedimiento estaba muy pautado. Por ejemplo, había personas encargadas de la dolorosa tarea final. "Esa estandarización, esa norma de amortajar el cadáver, nos viene a confirmar que había amortajadores, hombres para los hombres y mujeres para las mujeres, lo que demuestra que las diferencias de género que existían en la sociedad también se traducen en el mundo de la muerte".

Javier Velasco está convencido de que "la muerte es una extensión más de la vida de estas poblaciones, los cementerios están asociados a los lugares donde viven, ya sea con continuidad física, en la que es difícil distinguir la frontera, o bien formando parte del territorio". Los muertos, por tanto, siguen formando parte de la comunidad con la categoría de antepasados. Eso les sirve, además, como elemento de fijación al territorio y de legitimación de la vinculación de esa población con un espacio concreto.

Pero si se ven las diferencias de género, también las hay sociales. "Ya desde las primeras fuentes de los siglos XV y XVI se dice que había entierros para nobles y para villanos. Existen diferencias, desde el tratamiento del cadáver, al lugar en el que es enterrado, que depende de la inversión del trabajo, de la monumentalidad del espacio o del lugar que ocupan dentro del cementerio", agrega el arqueólogo.

Esto se sabe porque en los cementerios con muchos individuos, como los de Maipez (Agaete), con 100 túmulos, o el de Maspalomas con 141 cadáveres, no hay uniformidad en los enterramientos. "Hay individuos que concentran en torno a sí otros individuos, seguramente porque había sido una persona relevante dentro de ese grupo social y en el mundo de la muerte se tratan de perpetuar esas diferencias".

Si el género y las diferencias sociales tienen su reflejo en el mundo de la muerte, la familia no es una excepción. En la actualidad, hay dos maneras de distinguir si un grupo es de familiares. Por un lado, la genética, que es la técnica ideal para comprobar los vínculos familiares. Pero también se están empezando a desarrollar unos métodos que atienden a los llamados marcadores discretos o nométricos, que tienen mucha relación con el origen genético del individuo. "Para explicarlo llanamente, son como manchas en la piel, pero en el hueso, que tiene mi padre y que tengo yo, pero otra familia no. Hay determinados caracteres, cuyo estudio y análisis estadístico nos permiten discernir que los que comparten un rasgo concreto tienen muchas probabilidades de ser familia". Gracias a estudios de este tipo, por ejemplo los que se han realizado en las necrópolis de El Agujero (Gáldar) y de Juan Primo (también en Gáldar) se sabe que hay espacios donde los ocupantes son miembros de un mismo clan. "No es extraño, porque la familia era un elemento esencial de estas sociedades, y es normal que esto también se refleje en sus ritos funerarios", aclara Velasco.

Cementerios

En cuanto a los cementerios, hay tres tipos. Cuevas, estructuras de superficie como los túmulos, o bien, fosas abiertas en la tierra, con mayor o menor acondicionamiento. Este último tipo, que hasta el momento era algo minoritario, se considera ahora el más habitual, lo que pasa es que han pasado desapercibidas porque, por la transformación del territorio, no hay ninguna huella en superficie que los identifique, "aunque, quizá, en su momento estuvieron indicados por algún hito".

Las necrópolis están concebidas, organizadas y estructuradas para durar en el tiempo. No se entierra a una persona donde muere, de cualquier manera. Los cementerios tienen un carácter colectivo y siguen usándose durante cientos de años. "El cementerio de Vegueta este año cumple 200 años, y hay necrópolis aborígenes que están funcionando durante 400, 500 y hasta 600 años. Hay un arraigo de esa población a sus muertos y a su territorio", señala el científico.

La cultura de la muerte de los canarios que habitaron la Isla antes de la llegada de los europeos encierra aún muchas incógnitas. Unas dudas que, quizá, despejen las microaspiradoras que desenterrarán los restos descubiertos en Tauro.
Cira Moronte Medina

jueves, 25 de agosto de 2011

18 en 16. Memorias de un cementerio. GÁLDAR



NOTICIAS
Documental producido por el Cabildo de Gran Canaria y dirigido por Francis Quintanta.

En 2007, en una explotación agrícola en el Lomo de Juan Primo en Gáldar, se encontraron 16 fosas con 18 cuerpos de más de 600 años de antigüedad. Los arqueólogos confirmaron la existencia de un cementerio.

El paisaje ha cambiado, pero sus restos aún pueden contarnos mucho de ellos. Su relación con la muerte nos descubre aspectos de su vida. Frente a nuestra sociedad, que ha convertido la muerte en un evento aséptico, lejano, los antiguos canarios tenían una estrecha relación con sus difuntos.

martes, 23 de agosto de 2011

Una quincena entre sachos. LAS PALMAS DE G.C.

Jóvenes del campo de trabajo del aula de la naturaleza del Guiniguada
NOTICIAS
Recuperan senderos, promueven valores medioambientales y conocen Gran Canaria a fondo. Son quince jóvenes, de entre 19 y 30 años, llegados desde toda España para participar en el campo de trabajo medioambiental en la Fuente de Morales, en el barranco del Guiniguada.

No conocían Gran Canaria y mucho menos el paisaje y la biodiversidad que atesora. En quince días han aportado su granito de arena en la reconstrucción y acondicionamiento de viejos senderos y veredas de la Fuente de Morales, en el barranco Guiniguada, en lo que es para ellos sus vacaciones de verano. Son quince jóvenes, de entre 19 y 30 años, y veteranos de los campos de trabajo, que durante quince días compaginan el duro esfuerzo con el turismo más comprometido.

«Llevo viniendo a campos de trabajo desde que tenía diecisiete años y ya tengo 27, pero nunca había venido a uno en las Islas. Gran Canaria me ha sorprendido por el microclima y la biodiversidad que tiene», afirma el sevillano Rubén Domínguez.

La jornada para ellos en el campo de trabajo del Aula de la Naturaleza de la Fuente de Morales, arranca a las 08.30 horas de la mañana con un fuerte desayuno para afrontar una jornada de trabajo. Antes toca distribuir las labores del día. «Están divididos en seis grupos denominados con los nombres de varios espacios naturales de Canarias y van rotando en las actividades y tareas diarias», explica Ulises Ortíz, coordinador del campo.

Mientras unos miman el huerto ecológico con el que cuenta el aula, realizado en un campo de trabajo anterior, otros empiezan a acondicionar viejos caminos y senderos de la zona.

«Es una forma económica de hacer turismo, además de contribuir en la mejora de los espacios, en este caso naturales. Además hacemos amistades y disfrutamos de la experiencia. Llevo años viniendo a campos de trabajo», apunta Emilio Rosino, vecino del barrio madrileño de Leganes. De hecho, todos los elementos señaléticos y los caminos ya existentes en la Fuente de Morales son fruto de anteriores ediciones de los campos de trabajo. Además de conocer qué seres vivos habitan en la zona que están recuperando y cómo se formó la misma hace muchos milenios. «Lo que más me ha llamado la atención es la variedad del clima de la isla y el ritmo de vida y la forma de ser de los canarios. Me he sorprendido para bien. Viven en una isla envidiable y llena de encanto», añade Rosino.

Las mañanas están destinadas al trabajo físico más puro y a la confección de materiales para la difusión de valores medioambientales. Las tardes están repletas de talleres y excursiones para conocer la isla a fondo. «En la visita a las Canteras les explicamos cómo se formo la playa y la barra y que animales habitan en la playa. Es una forma de que conozcan la isla fuera del binomio turístico del sol y la playa», añade Ortíz.

Jacob, Magüi, Juanjo, David y Ulises, de la UTE Ambiental Canarias, que gestiona la empresa Limonium, se encargan de descubrirles la cara más apasionante de Gran Canaria.

Carlos S. Beltrán

domingo, 21 de agosto de 2011

Las escobas vivas de la tierra. GRAN CANARIA

Trashumancia en Gran Canaria
NOTICIAS
Salieron clareando el día desde el pago galdense de Lomo del Palo y llegaron a Ayacata ya pasado el mediodía. Detrás quedaba una vez más escrita una página que se pierde en los albores del tiempo. La trashumancia, cuando el pastor busca en la Cumbre los pastos de verano, se ha hecho un año más. El calor no fue impedimento.

La comitiva de hombres y ovejas partió del Cortijo de Caideros y siguió la ruta marcada, atravesando La Montañeta, Lomo del Palo, Cuesta de los Pinos de Gáldar, Montaña del Capitán, Hoya la Vieja, Degollada de las Palomas, Cruz de Tejeda, Degollada de Becerra, Andén del Toro, donde nace el agua del Barranco de la Mina, Corral de los Juncos, muro de la presa de Los Hornos, Roque Nublo y Cañada de la Fuente, donde le fueron quitadas las enormes cencerras de viaje a los animales que momentos más tarde partirían en busca de los pastos y las hojas de almendreros secas, que son ración para estas auténticas escobas de la tierra, como las llaman sus pastores. Una vez solas, las ovejas buscarán el agua que tienen ya sabido se halla lomas arriba, en el Barranco de Meca y El Piquillo, en galerías propiedad del Cabildo de Gran Canaria. ‘Picaro’, el perro pastor, del que algunos dirían que parece un cristiano, vigila el momento de la subida, como ha hecho durante todo el trayecto, pero no partirá con ellas. Permanecerá con Cristóbal y su hermano Pedro Luis, en La Candelilla. subiendo a vigilar el rebaño de cuando en cuando, pero extremando la vigilancia los días de cacería, para evitar que alguno se le escape un perro.

Cristóbal y su hermano Pedro Luis no están solos en la trashumancia. Le acompañan en todo el trayecto hasta La Candelilla, pastores como José de la Cruz Mendoza, Pepe el de Pavón, cuyo rebaño de 400 cabezas ya está en las laderas del Bentayga, Lorenzo González, Justo Martel y José Velázquez, que se alternan en la montura del caballo y la yegua anglo árabes que abren la marcha, Antonio Díaz Medina, Bonifacio Moreno Moreno, Carmelo Quintana Guillén, Lorenzo Mendoza, Juan Mendoza y Manuel López Toro, que cerrarán el día con un gran banquete en la casa de piedra vista de La Candelilla donde los pastores vivirán hasta su regreso a la majada original.

El trayecto se realiza por caminos de herradura, donde se puede y por la carretera de asfalto. Los animales, animados por las enormes cencerras, que dicen los pastores las estimulan y por el caballo y la yegua, que los guían, marcan un buen paso, sobre todo en las horas donde el calor no ha hecho aún sentir sus rigores. En el muro de la presa de Los Hornos se produce la primera parada del rebaño. El cansancio, el sol que casi al mediodía ya aprieta y la cercanía del agua, las distraen y la cabecera intenta saltar a la presa. Hombres y perro se afanan en reanudar la marcha y pronto enfilan hacia las faldas del Roque Nublo y hacia la meta de Ayacata. Antes, en Degollada de Becerra, tanto los que vienen caminando con el ganado como los que van en los coches que llevan las viandas, saborean un desayuno a base de pan y queso.
Adolfo Santana